cada vez

que comienzo a escribir algo sucede que mis dedos se rebelan para tomar control de sí mismos y de pronto ya no tengo nada que hacer más que seguirle la corriente a las letras que se suceden una tras otra como el tráfico en el circuito interior, Ciudad de México, siete de la noche, viernes, y quincena. Son las peores condiciones pero las únicas posibles. Siempre ocurre así.

arquitectura de la densidad


esto me pareció increíble. se trata de una búsqueda de la belleza en los grandes detalles,
¿o son pequeños?
Lo único que me confirma es que de verdad no nos fijamos en la mayoría de las cosas que tenemos enfrente hasta que alguien nos abre los ojos. Y luego, lo de siempre, una vez que te dijeron ya no puedes dejar de verlo. Aunque te empeñes. Como los quesque mensajes ocultos en la publicidad subliminal, si existiera.

bueno, las fotos estas de la arquitectura de la densidad son de un tipo que se llama Michael Wolfe