Sueños robados. O mejor dicho: pesadillas.


Uno de mis sueños es escribir. Y las novelas de ciencia ficción son probablemente uno d elos géneros que elegiría ( el otro, por supuesto, es la policiaca). Y por eso siempre ando a la caza de nueva ciencia ficción. Ayer estaba en la librería y encontré un libro de un escritor mexicano que se llama Bernardo Fernández: El Ladrón de sueños. Le eché un vistazo y decidí llevármelo. Como anduve un rato en el metrobus, luego en el metro y además comí solo, pues lo terminé. Estuvo muy divertido. Se trata de un científico medio loco, el doctor Ventosa, que inventa uns gogles que se incluyen en una consola de videojuegos para inducir pesadillas en los niños. Y luego con el robot insecto somnirráptor, otro invento del susodicho profesor, las pesadillas son recogidas para crear nuevos videojuegos a partir de ellas. Un negocio redondo que seguramente le parecería sumamante atractivo a empresas como sony o microsoft. El caso es que una niña y una pandilla de chamacos que tienen nombres como los de los protagonistas de Don Gato, logran deshacer todos sus planes de manera divertida. Es una novelita medio juvenil, no demasiado seria, lo que no pretende, y eso me gustó. Si tienen un ratito libre, es buena idea escabechársela.

Hyperion. Ciencia Ficción.


Hace tiempo que no leía SF y cuando me regalaron este libro lo dejé a un lado porque estaba más en la onda de leer policiaca. SIn embargo, me quedé sin libros nuevos depsués de «la encantadora de Florencia» y decidí sumergirme en este. Ya había leído otro libro de Simmons hace tiempo ( Endymion, que sucede algo así como trescientos años después).
Me entretuve mucho. Se trata del comienzo de una serie muy interesante sobre el ser humano cuando la Vieja Tierra ya ha desaparecido y el ser humano se ha extendido por todo el universo. Me parece una crítica muy interesante a cómo somos como especie. Es un libro, además, plagado de referencias a distintos autores. La estructura está basada en un libro que se llama los cuentos de Canterbury, de Chaucer. Varios peregrinos hacen un viaje al planeta Hyperion para enfrentarse al Alcaudón, una especie de mounstruo que viene del futuro y que es adorado por una Iglesia ( la del dolor). En su peregrinación, se cuentan unos a otros sus historias, la razón por la que están ahí. La combinación de personajes es interesante. Hay un cura católico, un guerrero islámico, un templario, una detective, un profesor universitario judío, un poeta muy hablador y desagradable y un ateo, el cónsul. Cada historia es fascinante y daría para una novela por sí sola.
Lo único que no me gustó mucho es que el final se queda cortado. Como que uno tiene que leer la siguiente novela de la serie para enterarse de lo que pasó y, auqnue me gustan mucho las series de libros, como que tampoco me parece quedarme así, a medias. Pero bueno, en general la experiencia fue buena, enriquecedora y deliciosa. Siempre se me olvida lo mucho que disfruto sumergirme en mundos nuevos.
Pero ahora, para descansar la cabeza. me estoy leyendo uno de la detective Kinsey Milhoney, de Sue Grafton. La letra T.

Historia de un torturador.


La literatura SF (ficción ciencia, como diría Alex Grijelmo, del que ya hablaré en otra ocasión) puede resultar muy adictiva. En ese aspecto es similar a la literatura policiaca y a las novelas de caballería, como diría Alonso Quijano si pudiera decir algo más de lo que ya dijo.
Yo sucumbí a ese placer de recrear en mi cabeza las imágenes de mundos extraños, fabulosos e inquietantes hace mucho tiempo, en la adolescencia. He recorrido las páginas de Arthur C. Clarke, que nos abandonó hace poco, de Asimov, del inigualable Philip K. Dick y por supuesto de Orson Scott Card, Heinlein, Gibson, Bruce Sterling y Stanislav Lem. Me faltan cientos, por supuesto. Uno de los que tengo pendientes es Cory Doctorow, al que le traigo ganas. Y muchos más que no conozco aún, afortunadamente ( y digo afortunadamente porque no hay nada mejor que encontrarme a un autor que nunca he leído y con el que hago buena química.
Este es uno de esos casos. Leí Shadow & Claw, de Gene Wolfe, y me quedé fascinado. Son cuatro libros ( The book of the new sun) que no tienen desperdicio. Sólido, muy bien escritos, inteligentes y, más que nada, originales. Se trata de la historia del viaje ( ¿por qué tantas buenas historias se tratan precisamente de viajar?) de Severian, un aprendiz de la orden de los buscadores de la penitencia y la verdad, los torturadores. Él vive en un mundo, Urth, que parece ser la tierra del futuro pero a la vez resulta lo suficientemente extraño como para que pienses que se trata de un lugar en los confines del universo. Es una anécdota interesante y desde un punto de vista que, por lo menos yo, nunca había considerado. Aunque cuando lo pienso un poco me doy cuenta de que tiene mucho que ver con Las Benévolas, de Jonathan Littel, y de la cual hablé hace un par de posts.
Pero lo más interesante fue ver reflejadas en el personaje mis inquietudes. Darme cuenta de la enorme debilidad que puede tener un personaje así, de su profunda humanidad.
Uno nunca cree que alguien que se dedique a cortar cabezas pueda tener amigos, amar, sentirse rechazado, dudar, tener miedo. En fin, ser una persona como los más de seis mil millones de individuos que nos la pasamos produciendo bióxido de carbono y monóxido de quién sabe qué tantas otras cosas encima de este planeta.
Y no sólo eso. De pronto también vi un universo en movimiento, vi ciclos de vida, expansiones y contracciones, muerte, peleas, guerra, ciencia y teología. Todo mezclado en un mundo fascinante y decadente. Tal vez fascinante por lo decadente, claro. Y lo mejor de todo fue encontrar que el máximo líder es el Autarca (de autarquía, dominio de uno mismo y una forma de gobierno que proclama la autosuficiencia) y que se la pasan luchando contra los “Ascians” que son uno de los mejores ejemplos de lavado cerebral a la big brother, con todo y su “newspeak”.
Los cuatro libros están plagados de referencias a otras historias. Yo sólo puede detectar unas cuantas pero estoy seguro de que alguien que sí conozca la SF a profundidad debe encontrarlas una pagina sí y otra también. Por ejemplo, hay un río que se llama Uroboros, la serpiente que se devora la cola y forma un círculo.

En fin, disfruté mucho este mes, con estos libros. Muy recomendados si es que llegas a leer hasta aquí.

Los últimos libros que he leído 1. Endymion.


Empiezo al azar, porque han pasado varias semanas desde la última vez que escribí algo en el blog. Han sido días de mucha ciencia ficción. El ascenso de Endymion, de Dan Simmons, me tuvo absorto varios días. Es un mundo increíble, lleno de ideas novedosas. Sucede en el año 3013 o algo así y, por supuesto, la iglesia católica es la que controla el universo civilizado gracias a que tienen en su poder el sacramento de la resurrección a través del cruciforme,una mezcla entre parásito e inteligencia artificial que ha transformado la vida de la gente al darles la posibilidad de volver como Lázaro de ese lugar al que todos tememos ir. Las posibilidades son increíbles. Es una historia de rebelión, de control, de parasitismo, de batallas y planetas exóticos, de laberintos y tecnologías tan provocadoras como los Arcángeles, unas naves de combate que le permiten al hombre viajar a velocidades instantáneas, mayores que la de la luz. Por supuesto, ningún cuerpo humano resiste esa aceleración así que todos mueren en el viaje. Pero está el cruciforme… Lo que más me gustó, aparte de lo dicho, es que es de las pocas novelas de sf que me han sacado lágrimas porque los personajes, su conflicto y su historia de amor, me conmovieron de verdad. en la versión en español, 939 páginas que no pude dejar hasta terminarlas. Tengo entendido que este libro forma parte de una serie, los cantos de Hyperion. Habrá que buscar otros. Fue una casualidad que llegara a mis manos aunque el autor me sonaba conocido. Me lo encontré en la Gandhi de Puebla en oferta, va el enlace Aunque parece que ahí no está disponible el libro vía web. La portada fue importante para llamar mi atención, por supuesto. Y hablando de portadas, apenas acabo de conectar con un amigo del que hacía años no sabía nada y que se dedica, precisamente, a diseñar portadas para una editorial gringa dedicada a la ciencia ficción. Se llama Tor and Forge y es la que edita los libros de Cory Doctorow, el de boingboing, así que las cartas de presentación son buenas. Va el enlace a sus blogs y a la editorial.

El mapa de google a toda velocidad

Aparte de la balconeada que se llevó el conductor este que se pasó el límite de velocidad hay muchos ejemplos, hasta de crímenes en progreso, de la cantidad de cosas que la gente está encontrando en los nuevos mapas de google Streetwise.. Me lo encontré en una blog, que se llama mashable y ahí llegué referenciado por la gente de boingboing que, por supuesto, ya se están preocupando mucho por esto. Yo estoy de acuerdo, la tecnología es altamente provocadora [ y adictiva] pero nos puede llevar a lugares y situaciones en las que a lo mejor no queremos terminar estando como sociedad. ¿de veras estamos dispuestos a sacrificar de esta manera nuestra privacidad. Sé que suena a tema cliché y a queja de chillón empedernido pero sí es verdad que lo pone a uno a temblar. Hay un libro de Arthur C. Clarke que se llama «the light of other days» y que toca este tema de la privacidad de una manera increíble. Muy recomendable.