Combatiendo el silencio.

Algo de tiempo en silencio pero es que han ocurrido muchas cosas de las que pronto podré platicarles. En términos generales, estamos montando una nueva oficina y eso lleva mucho tiempo de lo del diario. No le queda a uno ni un minuto para otras cosas. Y el trabajo no se detiene, claro. Así que podrán imaginarse. Pero ya pronto les contaré del libro que estoy leyendo y que considero un hallazgo. Es una recopilación de artículos a los que se les dio forma de libro. Se trata de América antes de la llegada de los españoles. Son las nuevas teorías, las que se están gestando y muchas de las que hemos escuchado toda la vida. Hay muchas cosas de las que yo no tenía idea y, sobre todo, muchos mitos que se derrumban de la manera más rápida en cuanto escuchas las teorías. Porque muchas veces esas teorías son mucho más sensatas ( y menos occidentalistas) de lo que sabemos hasta ahora. La verdad es que es una lástima que habiendo pasado tan poco tiempo se haya perdido tanto conocimiento acerca de nuestra historia. En serio hemos pasado por momentos oscuros, porque es incomprensible que la historia sea tan brumosa cuando tenemos la escritura para dejar dicho lo que de verdad está pasando. ¿Será que de nosotros tampoco se sabrá mucho en el futuro?
¿Habrá futuro? Bueno, ese es otro tema.

Me gusta ponerme a escribir después de no haberlo hecho por mucho tiempo. Como que las neuronas se ponen a trabajar y eso es algo que me hace mucha falta. He vivido este año como adormecido. Como si en mi cerebro se empantanaran las cosas y fuera difícil para los pensamientos dar un solo paso. No se crean, a veces es bueno. No por nada tantos y tantos hombres han dicho durante toda la historia que pensar demasiado es nocivo. Por algo será.

ecobici, brompton y otras vanidades.

Bueno. Ya pasaron dos meses desde que estrené la brompton y ya sumo una respetable cantidad de kilómetros en bicicleta. Calculo que algo así como 10 k diarios ( porque hay días en que pueden ser treinta o cuarenta) o sea que deben ser unos 500 kilómetros o algo así. Estoy feliz. Me siento mucho mejor y, la verdad, ese ratito solo en la bici todos los días es casi que terapéutico. Ya no le tengo tanto miedo a la ciudad. Y eso también es bueno. Pero no iba a hablar de eso. En realidad de lo que quiero platicar es de ecobici.

ecobici es un proyecto en el que participé y la verdad es que es muy interesante. Creo que puede ser el inicio de algo mucho más grande que se tomará, por supuesto, un titipuchal de años en suceder pero que puede ocurrir. ecobici es un sistema de transporte individual que tiene varias estaciones (85) en un área específica de la ciudad. Es un sistema que ha sido probado en muchas ciudades europeas y funciona bastante bien. Ha estimulado el uso de este medio de transporte. Como verán en el mapa, el área es así como que estratégica porque abarca una zona donde hay gente que puede ser susceptible a usar la bicicleta en sus trayectos cortos, que son muchos. Ya saben, pueden ir a un restaurante a comer, a hacer una diligencia al banco o simplemente a comprar algo, al cine, etcétera. El caso es que te inscribes, te dan una tarjeta, la activas y con la tarjeta puedes retirar una bici de cualquier estación para dejarla en otra. Hay tantas cicloestaciones que siempre hay una cerca de donde vas. A lo mejor tienes que caminar un par de cuadras, pero eso como que no es tanta bronca cuando te pones a pensar que no te tienes que preocupar ni por la bici, ni por amarrarla a un poste, ni por estar todo el tiempo pendiente de que no se la lleven.

La onda es que por trescientos pesos al año puedes usarla las veces que quieras en el día pero sólo en periodos de máximo treinta minutos. Se organiza así para que siempre haya bicicletas disponibles en el sistema. Es una onda bastante compleja. Tienen todas las estaciones conectadas y en cada momento el sistema sabe cuántas hay y donde. Y luego, con unos carritos eléctricos, van moviendo bicis de una a otra estación según algoritmos que se sacan dependiendo el uso que le da la gente. Pero no importa.

No importa porque nunca necesitas más de media hora para llegar de una parte a otra y eso es lo que hace ecobici. Llevarte de una parte a otra nada más. No es para llevártela y quedarte con ella todo el día y hacer tus cosas. Para eso se necesitarían millones de bicis y el sistema no tiene tantas. Je. Ya me siento como si estuviera escribiendo un comunicado de prensa para ecobici o algo así. Deformación profesional, que le dicen.

El caso es que ecobici es un sistema muy práctico que podría hacer una enorme diferencia. No sólo en nuestra manera de transportarnos sino en la contaminación y los gases que se generan. Hay un chorro de datos que lo respaldan. Al fin y al cabo la bicicleta es el segundo medio de transporte más usado en el mundo y eso no es de a gratis. Bueno, ahí les van algunas cosas que a mí me llamaron mucho la atención. Por ejemplo: el promedio de tiempo en traslados en la ciudad de México es de 2.5 horas. Y muchas veces no vamos tan lejos como pensaría cualquiera. 50 por ciento de los viajes en la ciudad son de menos de 8 kilómetros. El promedio de velocidad de una bici en la ciudad es de 15 km por hora, el de un auto es de 12. O sea que un auto hace 40 minutos y una bici 30. No siempre aplica, ¿verdad? Porque de pronto vas por una calle grande y si no hay tráfico, pues todos van volando y tú no. Claro que de ese tipo de calles así, sin tráfico, ya no hay tantas en la ciudad.

Claro que cuando vas en bici el tráfico se vive de otra manera. Tú sigues a tu velocidad, despacito pero terco y llegas antes a los semáforos, antes a los cruces y antes a donde vas. La onda es aprender a moverse entre los carros. Como si fueras una moto. A mí eso me ha funcionado. Y el nuevo reglamento de tránsito lo permite explícitamente a las bicicletas.
La verdad es que la mayoría de los conductores no han sido tan mala onda conmigo. Y si siempre les agradeces que te den el paso y eso, pues como que genera buena vibra y me late que eso es algo que hace muchísima falta en la ciudad. Tenemos miles de problemas por solucionar, como es natural que haya en toda gran ciudad, pero si además nos tiramos mala vibra unos a otros pues como que no funcionan las cosas.

ecobici está interesante. Tiene sus bemoles, claro, pero funciona muy bien. Puedes llegar en metrobús desde insurgentes sur, por ejemplo, bajarte ahí, tomar una bici y moverte a torre mayor o a la condesa o a la esquina más lejana de la colonia Cuauhtémoc y llegas en un ratito. Además haces ejercicio y no contaminas. Es como que cool. Eso me late.

Bueno. lo recomiendo ampliamente. Vayan a la página de ecobici, suscríbanse y trépense a una bici. O como dicen en la campaña: A la manera inteligente de moverse. Así, ¿o más publicista?