Bueno, barato y rápido. ¿se puede?


Nuevamente GraphJam viene al rescate con una de las más importantes verdades de la vida. Ahora de los aspectos laborales. La regla de tres: un cliente siempre quiere que el trabajo sea bueno, barato y rápido. Pero sólo se pueden obtener dos de las tres cosas. Si es bueno y barato, no va a ser rápido. Si es rápido y bueno, no va a ser barato y si es rápido y barato, por supuesto que no va a poder ser bueno. Me gustó cómo se explica de manera gráfica y, la verdad, me dan muchas ganas de enviarle este dibujo a mucha gente que conozco. Pero mejor lo subo acá y así todo es políticamente correcto, ¿no?

La gran verdad de la vida, según los beatles.


En este mundo de la infografía y los datos cuantificados, esquematizados, arreglados y graficados, no hay nada más refrescante que escuchar una gran verdad como ésta. Lo encontré en un sitio muy divertido que se llama graphJam y en donde se pueden hallar gráficas divertidas de todo tipo de información absolutamente inútil pero divertida y más real que la vida misma. Desde las cosas que se comen más frecuentemente los gatos hasta la posibilidad de que aumente tu creencia en Santa a medida que se acerca diciembre.

mis palabras. mis gráficas.

Siempre me ha gustado eso de crear gráficos que representen la realidad, que la sumaricen o que, simplemente, la muestren desde otra perspectiva. Es un poco eso que ahora llaman infografía y que aprovecha los nuevos medios para procesar la información y presentarla de una manera mucho más atractiva. Sobre todo ahora que estamos en un mundo en que la gente lee cada vez menos pero está cada vez más expuesta a la información.
Estos tres ejercicios que les estoy mostrando los realicé en un lugar que se llama wordle.
En este sitio tú añades el texto que ya escribiste y recibes a cambio una «visualización» del texto de acuerdo con una serie de parámetros de color, tipografía y varios etcéteras más. El programa hace lo demás y, la neta, el resultado es increíble.
Los comparto con ustedes. Son tres escritos que yo ya había hecho pero «visualizados» a través de este instrumento.

Mudanza mental


Pues se habrán dado cuenta de que he estado ocupado con cambios en este sitio. Espero que les gusten ( a los dos o tres que se dan vuelta por acá, claro).
jeje
de regalo les dejo una imagen que me gusta mucho. Lo que pasa es que ando metido en rescatar lo que alguna vez hice en mamotreto y me he encontrado con cosas que me parecen increíbles. El dibujo, por supuesto, es de fer.

perros comunistas que muerden

Los perros de Riga es un viaje a un pasado que todavía existe. Y donde los perros muerden bien duro. Hasta quitarte la vida. Otra novela policiaca de Henning Mankell, el escritor sueco que me trae loco ( y del que hoy mismo en la noche voy a comenzar a leer lo más reciente: El chino.

Es una prosa vertiginosa que te lleva a un viaje peligroso y deprimente a Letonia, en ese entonces un satélite de la URSS aunque la Perestroika y las Glasnost ( o como se digan, pues) y todas esas cosas ya estaban en marcha.

Se trata de la investigación del asesinato de un policiía a la que invitan al detective Kurt Wallander para que viaje desde suecia y los asista. En realidad lo están espiando, quieren saber lo que sabe para ver si es necesario eliminarlo. Wallander se encuentra consigo mismo, con un mundo que no creía posible, con un amor y con el miedo, el miedo de no saber (que es de los más canijos).

Me parece una novela excelente. Se lee como agua pero lo mejor es que te metes en el pellejo de ese inspector de policía que ya no quiere ser lo que es pero se ofrece como voluntario para seguir haciendo lo único que sabe hacer: ser policía.

La leona blanca muerde en suecia.


Una fascinante novela policíaca de Henning Mankell y su detective Kurt Wallander. Es una de las grandes sorpresas y hallazgos de este año para mí. Ya había leído otra de él: El cerebro de Kennedy, que sucede en distintos lugares del mundo y es, más que una policiaca, una historia de dolor social y de una mujer sola, muy muy sola.
Esta novela me abrió los ojos a una literatura con la que no estaba familiarizado. Aunque ya había leído varias de las historias policiacas escritas a cuatro manos por un matrimonio sueco ( Maj Sjöwall y Per Wahlöö) que dejaron de publicar cuando murió él. Sin embargo las novelas de Mankell me parecen aún más interesantes pues además de hablar de la fascinante personalidad nórdica, se concentran en mostrar las debilidades del sistema y los contrastes con otros mundos, especialmente el africano. No es casualidad pues como acaban de publicar en babelia, el suplemento cultural de El País, Mankell vive seis meses al año en suecia y los otros seis en Mozambique, específicamente en la capital, MAputo, donde dirige un teatro. Por si feura poco, está casado con al hija del director de cine sueco Bergman, lo cual es ya una garantía de por sí.

La leona blanca trata de un supuesto atentado para matar a Mandela en sudáfrica y de un crímen, aparantemente sin sentido, en un pequeño pueblo sueco, Ystad. La preparación del atentado se lleva a cabo en suecia, porque es uno de los lugares más alejados de la cuna del apartheid y, por un error de un ex agente de la KGB, las cosas se complican y el inspector Wallander se ve involucrado. Se trata de un personaje muy interesante, pues además de satisfacer ampliamente el requisito de tener una personalidada solitaria y compleja ( lo que distingue a una gran mayoría de los investigadores de novelas policiacas) es una persona torturada por ese extraño ennui que nos afecta a los habitantes del nuevo siglo. Y sobre todo, Wallander es una persona como cualquier otra; no se trata del superdotado que ve conexiones donde nadie más puede descubrirlas, ni del astuto cazador que nunca pierde a su presa.

Gran lectura.