el hombre que se quedó dormido y la gente pequeñita.


Esto me parece genial. Es un artista, o mejor, un tipo tan medio loco que parece lúcido, que se la pasa fabricando figuritas diminutas de personas en situaciones cotidianas y no tanto, y luego las deja en los lugares más extraños en la ciudad de londres que es donde vide. En una esquina, en una maceta, al lado de un pedazo de basura, en el rinconcito ese que hacen un par de fierros viejos y oxidados que alguien dejó por ahí, en la noche, hace mucho tiempo. La serie se llama Little People. Lo del hombre que se quedó dormido es porque el ejemplo que tomé, que hizo para un libro de otro cuate, que se la pasa en el metro grabando pedazos de las conversaciones de la gente convertido en una especie de antropólogo del transporte. Él es la figurita.

teporochito, vampiro y etimologías


No. No voy a escribir acerca de la película, que nunca he visto y probablemente nunca veré [ aunque la verdad suena apetecible para una noche de estar simple].
Lo que pasa es que encontré, en una navegada por la red, que la palabra Teporocho tiene un orígen interesante. Resulta que en un callejón del centro de la ciudad de México, algunos dicen que de la Merced, había un puesto de tés calentitos que vendía por las mañanas té con piquete a ocho centavos. Té por ocho, era el grito.
Obviamente la mayoría de los clientes pertenecían a esa raza de seres desaliñados que ocupan las madrugadas.
Jeje.
Me parece fascinante el supuesto orígen de ciertas palabras con su «etimología popular» que, de acuerdo al Wikcionario es un acto ficticio. Un mero invento pues.
Aunque hay quienes pueden sonar muy convincentes, como esta etimología del verbo gritar que tiene su leyenda incluída. O sea, dos por el precio de uno.

Me parece genial que haya seres humanos que se imaginen de dónde vienen las palabras. ¿Para qué lo hacen? ¿Cómo son? ¿son personajes curiosos que se la pasan encerrados en pequeñas habitaciones, llenas de papeles y de historia, imaginándose, que la palabra mariachi es la derivación de la palabra francesa marriage [ o como se escriba, que si es necesario eso también se lo puede uno sacar de la manga. es a lo que llaman: teorema de mandrake, que es, por cierto, el nombre de mi blog de publicidad].

De los vampiros, mejor ni hablar mucho, aunque sean teporochos.
Nunca fui fanático.