En el culo del mundo


Bueno, lo primero es compartirles que le estoy copiando la idea de tomarle una foto al libro que estoy terminando de leer para ponerla en el blog. Lo vi en el de patricio post-hipnótico que es uno de los lugares en la red que visito con frecuencia.
El libro en cuestión es: el culo del mundo, de antonio lobo antunes.
Estoy enloquecido. No es lectura fácil porque está lleno de metáforas, una tras otra, como ráfagas de ametralladora recien aceitada. Pero es poderoso. Las imágenes son frescas, evaden el lugar común pero son certeras, inmisericordes.
Tiene un ritmo feroz y una manera muy sutil de irte enredando no en la historia, sino en el personaje.
Eso me gusta. Creoq ue es una de las grandes figuras de la literatura actual.
Hace un par de meses tuve oportunidad de conocer a uno de los escritores mexicanos contemporáneos que más me gustan [ Ignacio Padilla, el de «amphytrion»] y terminamos hablando de este escritor portugués que es como una nueva voz en la literatura mundial.
Muy, muy, recomendable.

arroz geneticamente humanizado


Esto sí que me asustó.
Lo ví en el país y se trata de una compañía gringa que acaba de anunciar la creación de un arroz modificado genéticamente que incluye genes humanos. Y lo peor de todo es que se trata de un alimento creado para los niños. Tienen uno con propiedades antidiarréicas y otro que quieren utilizar para las fórmulas lácteas infantiles.
Yo no sé mucho de esto pero, independientemente de que le tengo un poco de desconfianza a los alimentos transgénicos, me parece que es el principio de lo que le pasó a las vacas antes de volverse locas: comenzaron a consumir alimento con componentes de su misma especie y las proteínas se enfermaron de esquixofrenia o una cosa así [ encefalopatía bovina espongiforme, si no mal recuerdo]. Lo peor del asunto es que me parece que va a ser imposible detener la ola de invenciones que vienen en este mismo sentido [ y las que ya hay pero no nos hemos enterado ni nos enteraremos].
Me parece que una de dos: o evoilucionamos como seres al modificarnos genéticamente a nosotros mismos o nos extinguiremos con una proteína mal colocada en un grano de frijol, de arroz o de lo que ustedes gusten y manden.

Nota: la imagen que acompaña este «post» es la visualización del mapa genético del arroz. La neta no sé cuáles cuadritos son los humanos pero debe haber unos más sucios que los demás. Son esos.

las frutas, ¿son naturales?

en México nos encanta caminar siempre por la cuerda floja y sin red. Sobre todo cuando esa cuerda es lo único que nos separa del absurdo. Sólo a nosotros se nos ocurre complicar las cosas de tal manera que le ponemos letreritos contradictorios [ y por ley] a los comerciales de comida chatarra. O sea que le decimos a la gente que se coma una porquería pero mientras tanto en pantalla le tenemos que andar informando acerca de lo necesario que es una buena alimentación. ¿Quién nos entiende? Los famosos «supers» de los comerciales ya son parte del folclore: «Toma agua, no la desperdicies», «Alimentate sanamente», «Limpieza es salud», «Cepíllate los dientes», «Chupa limón». en fin. Pero el colmo es este que caché el otro día en la tele: ¿frutas naturales? ¿de veras?

lo mismo de siempre

Cada vez que ocurre me pasa lo mismo: dejo de escribir unos cuantos días, el motivo no importa, el tiempo pasa y pasa sin detenerse y yo no escribo, y no escribo, y se me olvida lo difícil que es volver a hacerlo, y se me entumen los dedos, y me comienzo a sentir raro, mal, inquieto; florecen los tics, los movimientos nerviosos, la desesperación, el enojo. Refunfuño. Se me ponen de otro color las pupilas, estoy seguro. Algo en el interior de mis pasiones entra en ebullición.

pero ahora haré el esfuerzo de retomar el blog. aunque sea de esta manera, delirando sobre escribir, sobre no hacerlo y sobre todo, dejando que las teclas de la computadora sean aporreadas con fuerza por la deseperación que tengo de escribir y callar los pensamientos, es angustia que tengo siempre metida entre los dedos, entre ceja y ceja y entre neuronas.

ya me siento mejor. de nuevo por acá.

de regreso


Bueno, ya estoy de regreso de tierras colombianas. Fue un largo viaje y la desconexión de la realidá es difícil, pero ya aterricé. Poco a poco voy aclimatándome. Este fin de semana me reincorporaré a las actividades del blog.
La de la foto es una ciudad increíble y muy acogedora que se llama Bucaramanga [ sí, así se llama] y le dicen «la ciudad de los parques». Creo que salta a la vista el porqué.