Dejenme solo, gracias

Pues la verdad es que ya se habían tardado. Me explico:
Ahora lo más «in» en la red es esa cosa del social networking que son sites en la red que te permiten establecer redes sociales con la gente que conoces. Lugares como éstos que te permiten conocer y ser conocido. es también un poco darle coba al pequeño exhibicionista que todos llevamos dentro. Las redes estas han crecido de manera exponencial y se han abierto nuevas formas de relación que ya le preocupan a muchos pero bueno, hay quienes se meten hasta donde sea. Y claro, también hay casos tremendos como el de Orkut que se metió en broncas por ser una red para la venta e intercambio de droga.
Pero bueno, el caso es que yo quería hablar de Isolatr, que me cayó muy bien. Siempre sucede que, como dirían algunos físicos, a toda accción corresponde una reacción.

second life


okey. esto sí es algo completamente único del internet: la posibilidad de vivir una segunda vida se trata de una especie de juego en el que tú creas un avatar que te representa y entonces juegas, o más bien dicho, vuelves a vivir. Parece sencillo, bobo y hasta estúpido, pero ha crecido de tal manera que, bueno, hasta hay negocios que funcionan ahí dentro, en este mundo virtual, como si fueran de verdad. corre el dinero y hasta hay prostitución adulterio y clases universitarias. es una locura. pero bueno, ya hubo un tipo que decía que la evolución del ser humano igual iba por ahí y que terminaríamos haciendo download de nuestras personalidades a la red, de modo que perdurásemos como seres digitales. Se llamaba Timothy Leary y estaba muy, muy adelante de los demás.

a mí lo que me parece es, de nuevo, una locura.

el gober precioso

es un tema obligado. No necesariamente el del gober sino el de lo que está ocurriendo con los blogs. El fin de semana platicábamos acerca de la internet y de la capacidad que nos brinda a todos de publicar y hacer oír nuestra voz. es una especie de revolución similar a la que hubo cuando se inventó la imprenta. estoy diciendo, por supuesto, lo más obvio y clichoso del mundo, lo que me parece maravilloso pues cuando algo es cliché es porque lleva incluido, en sí mismo, una gran verdad. el blog del gober precioso es un gran ejemplo de ello. Me parece que se puede comenzar a emplear el internet de manera consciente, para crear una especie de oposición pensada. Hay pocos que lo hacen en serio aunque los blogs sean, como dice juan cueto, el nuevo periodismo.

yo mesmo

podría escribir sobre muchas cosas hoy y probablemente lo haré. Probablemente al terminar este texto me pondré a navegar y a buscar algo interesante que colocar en el blog o bitácora o como-se-llame-esta-cosa-que-escribo. Pero por el momento lo que quiero es dejar que las palabras se apoderen de mí y me lleven hacia donde más les interesa: hacia los párrafos largos y los textos aburridos que se encaraman unos sobre otros. Es una especie de «king of the hill» en el que quien gana es quien más alto llegue y quien se mantenga por más tiempo ahí. me gustaría ganar. Lola, la gata, está en mi regazo, y junto a mi mano derecha, a un lado de la computadora, hay una copa de vino tinto que estoy tomando a sorbos. ese soy yo. Acá estoy. escribo. navego. paso el tiempo. descubro y, por supuesto, me engaño.

el blog, la bitacora, o comosellame

Lo primero es que la foto me gustó.

lo segundo es que me quedé intrigado con lo del sexto poder.

luego me puse a buscar y que me encuentro ésto y pues quedaba que ni pintado.
Parece que hay quienes piensan que los blogs son el sexto poder. la verdad es que no sé siquiera si importa ser un poder.
aunque claro, luego hay otros que no están de acuerdo. pero de eso se trata.

me parece que lo increíble es tener la posibilidad de publicar y decir cosas aunque sólo te lean unos cuantos. al fin y al cabo sólo unos cuantos son los que leen de todas maneras.

a mí, definitivamente, lo que me gustó es la foto.

la tomamos en Acapulco el fin de semana.

cada vez

que comienzo a escribir algo sucede que mis dedos se rebelan para tomar control de sí mismos y de pronto ya no tengo nada que hacer más que seguirle la corriente a las letras que se suceden una tras otra como el tráfico en el circuito interior, Ciudad de México, siete de la noche, viernes, y quincena. Son las peores condiciones pero las únicas posibles. Siempre ocurre así.